DÍA DEL PADRE


   

De vez en cuando me da por escribir pequeños poemas los cuales no he publicado por creer que no tienen la calidad para hacerlo, pero en esta ocasión creo que este encaja muy bien (esto dicho sin albur) lo tenia reservado para uno de mis libros sobre sexualidad, pero creo que el día de hoy funciona así que espero que lo disfruten (también esto dicho sin albur).


A MI PENE

A mi pene que me ha acompañado toda mi vida en las buenas y en las malas.
A el que ha sido coparticipe silencioso de mis amoríos e infidelidades.
A el que hasta en mis más feroces batallas siempre ha sacado la cara por mí.
A el que sin haberlo escogido ha sido mi mejor compañero de parrandas.
A el que cayéndoles bien o mal, es el mejor amigo de mis amigas.
A el que en momentos de desesperanza se ha conformado con un simple apretón de mano.
A el que aun estando en profundo sueño siempre despertaba para sacar la cara por mi.
A el que aun con heridas de combatientes y ensangrentadas batallas siempre continuo a mi lado.
A el que no importando haber estado en congelados territorios siempre dibujaba una sonrisa.
A el que sin estudiar buceo trabajo bajo el oleaje de algunas playas.
A el que sin tener corazón se enamoró de algunas de mis amigas y nunca me cambio por alguna de ellas.
A el que aun sin pintar canas es poseedor de gran experiencia.
A el que es testigo de mis fantasías y mis reales conquistas.
A el que sin protestar siempre soporto envestidas de majestuosas y voluminosas carnes.
A el que guardo silencio cuando no fue invitado a la fiesta.
A el que soporto desesperadas horas antes de estar frente al migitorio.
A el que nunca me dejo solo.
A el que hizo llorar y gemir de placer a mis compañeras de ocasión para que yo quedara bien.
A el que también fue cómplice de mis malas faenas.
A el que sin quererlo ha sabido obedecer cuando le he pedido calmar sus impulsos.
A el que ha regresado a casa desilusionado de una fiesta a la que no ha sido invitado.
A el que me acompaña en mis noches de insomnio.
A el que por sus venas corre mi mima sangre.
A EL QUE SIN SU VALIOSA E INDISPENSABLE AYUDA NUNCA ME HUBIERA LLAMADO PADRE.


KEMCHS